viernes, 16 de abril de 2010

Mamá, papá, me voy al Everest

Igual que las plantas necesitan el sol para vivir, algunos humanos necesitan sentirse gratificados escalando las montañas más legendarias del mundo. Culminar la Pirámide de Casrtenz con una altura de 4.884 metros, conseguir alcanzar la cima del Kilimanjaro (5.895 metros), coronar el Aconcagua (6.962 metros), o llegar a lo más alto del McKinley (6.119 metros)entre otras, resulta ya de por sí un hecho del que muy pocas personas pueden presumir, si encima se lo atribuimos a un niño de tan solo 13 años, lo encontramos aún más sorprendente si cabe.

¿Cuántos de nosotros hemos pedido como regalo de noveno cumpleaños lograr ascender a las siete cumbres más altas del mundo? Probablemente muy pocos. Jordan Romero, que así es como se llama el joven portento estadounidense, lo tiene muy claro, su próximo objetivo es el Everest, la montaña más alta de la tierra. Ya ha estado cinco días preparándose en Nepal para comenzar este sueño, de lograrlo, se convertiría en la persona más joven del mundo en cosechar esta semi-quimera después de que un nepalí de 16 años lo consiguiera.

Acompañado de sus padres , sus más fervientes seguidores en sentido estricto, le sufragan los gastos y le ayudan por el camino.Ni siquiera el hecho de no estar autorizado para acceder al Aconcagua por ser menor de 14 años, impidieron que finalmente un juez argentino le concediera el permiso para subir. Está claro que con la tenacidad de este muchacho los ocho miles de la cumbre del Himalaya no será un obstáculo sino un gran reto.

Para que luego digan que los jóvenes de hoy no tienen aspiraciones valientes, esta, a mi parecer, es digna de ser contada.

2 comentarios:

Uraeus dijo...

Todo el mundo tiene aspiraciones en esta vida. Para mi de las cosas que más me gratifica es el viajar y conocer mundo, conocer nuevas culturas y distintos modos de vida. Es por eso que siempre que puedo hago una escapada para conocer un pedacito de mundo nuevo. Además, normalmente cuanto más lejos mejor, por eso el mes que viene marcho a más de 10.000Km de mi residencia actual en Helsinki, Finlandia, rumbo a China, concretamente a Shanghai.

Marta dijo...

Cuánta razón tiene uraeus, yo creo que si pudiera me dedicaría sólo y exclusivamente a viajar.Todos y cada uno de los viajes que he hecho me han cambiado al vida.Que continúes con tus travesías.Nos vemos pronto...