sábado, 17 de abril de 2010

Todo va enlazado I

A veces me pregunto el porqué de mi amor hacia la naturaleza y llego a la conclusión de que puede ser una obligación  moral por aquello de conservar el medio en el que vivimos, otras pienso que sno he dejado de creer en la utopía de que un pequeño gesto ecológico puede llegar a cambiar mucho si la conciencia ecológica es global.Aquí os dejo una de las cartas más bellas que guardo con mucho cariño desde que en el colegio el profesor de esa asignatura llamada "conocimiento del medio" me la regalara  para que ni yo , ni muchos de mis compañeros de pupitre, nos olvidáramos de que todo va enlazado....

(Primera parte)
El indio piel roja, al haber vivido toda su existencia en estrecho contacto con la naturaleza, es depositario de todos sus secretos.Su nomadismo le ha hecho utilizar sin abuso ni despilfarro(ya uqe estaba en juego su propia supervivencia)lso recursos que la naturaleza le ofrecía, y en la que, como un eslabón más en la cadena de la vida estaba integrado.Le ha permitido entender y descifrar el lenguaje de las cosas: rastros, sonidos, olores y perfiles apenas esbozados.

 
El mensaje escrito por el jefe indio Seattle sigue constituyendo, después de más de un siglo, el llamamiento más estremecedor y patético en defensa de la naturaleza.
La oferta hecha en 1854 por el gran jefe blanco de Washington de comprarles sus tierras y confinarles en una reserva ,a quienes hasta entonces habán sido señores de lso espacios libres y naturales, motivo la respuesta del gran jefe Indio Seattle que hoy nos emociona:
¿Cómo se puede comprar o vender el firmamento, ni aún el calor de la tierra?dicha idea nos es desconocida.
Si no somos dueños de la frescura del aire ni del fulgor de las aguas, ¿cómo podrán ustedes comprarlos?
Cada parcela de esta tierra es sagrada para mi pueblo.Cada brillante mata de pino, cada grano de arena en las playas, cada gota de rocío en los orcuros bosques, cada altozano y hasta el sonido de cada insecto es sagrado a la memoria y al pasado de mi pueblo.la savia que circula por las venas de los árboles lleva consigo las memorias de los pieles rojas.
Los muertos del hombre blanco olvidan su país de origen cuando emprenden sus paseos entre las estrellas: en cambio nuestros muertos nunca pueden olvidar esta bondadosa tierra, puesto que es la madre de los pieles rojas.Somos parte de la tierra y ella es parte de nosotros.Las flores perfumadas son nuestras hermanas.EL venado, el caballo , el gran águila: estos son nuestros hermanos.Las escarpadas peñas, los húmedos prados, el calor del cuerpo del caballo y el hombre, todos pertenecemos a la misma familia.
Por todo ello, cuando el gran jefe de Washington nos envía el mensaje de que quiere comprar nuestras tierras, dice que nos reservará un lugar en el que podamos vivir confortablemente entre nosotros.Él se convertirá en nuestro padre y nosotros en sus hijos.Por ello, consideraremos su oferta de comprar nuestras tierras.Ello no es fácil , ya que esta tierra es sagrada para nosotros....

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